La Selección empieza a delinear su nueva etapa después del retiro de Lionel Messi. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) anunciará el próximo lunes los amistosos que disputará el equipo durante la ventana internacional comprendida entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre.

Serán los primeros encuentros del seleccionado desde la final del Mundial 2026 y, sobre todo, marcarán el comienzo de un ciclo sin el futbolista que fue su principal referente durante más de dos décadas.

Aunque todavía faltan las confirmaciones oficiales, la intención es que los partidos se disputen en Argentina. La AFA mantiene negociaciones avanzadas y analiza diferentes escenarios en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Rosario. Tanto los rivales como los estadios serán informados una vez cerradas las gestiones.

La planificación cambió después de conocerse la decisión de Messi. La gira por China que estaba prevista para esta ventana internacional fue descartada y la dirigencia comenzó a trabajar en alternativas para mantener al seleccionado en el país.

¿Habrá una despedida para Messi?

Otra incógnita pasa por la posibilidad de realizar un homenaje al capitán. La AFA contempla una despedida en territorio argentino, aunque cualquier aparición de Messi con la camiseta de la Selección dependerá de la voluntad del propio jugador.

El fútbol argentino ya comenzó con los reconocimientos durante el encuentro entre Boca y Vélez, pero una eventual despedida oficial requerirá una planificación diferente.

El problema que generan las sanciones

La elección de Argentina como sede también presenta una dificultad. Existe la posibilidad de que los amistosos no sean considerados partidos internacionales “Clase A” por la FIFA, algo que impediría utilizar esos encuentros para comenzar a cumplir las sanciones impuestas después del Mundial.

Leandro Paredes recibió 10 fechas de suspensión; Nahuel Molina, siete; Roberto Ayala, tres; y Thiago Almada, una. La situación deberá aclararse cuando se conozcan las características definitivas de los amistosos.

Además, la AFA deberá afrontar otra consecuencia de las sanciones posteriores a la Copa del Mundo: el primer encuentro organizado en el país tendrá una restricción del 50% del aforo.

Con esas cuestiones todavía por resolver, el lunes aparecerán las primeras certezas. Argentina conocerá rivales, sedes y el camino inmediato de una Selección que comenzará a acostumbrarse a una realidad inédita durante los últimos 21 años: jugar sin Messi.